NUEVA YORK.- El presidente Luis Abinader afirmó que su mayor legado será el fortalecimiento de la democracia dominicana y haber utilizado la gran mayoría legislativa obtenida por su partido no para facilitar su permanencia en el poder, sino para proteger constitucionalmente los límites a la reelección presidencial.
Al recibir la Insignia de Oro de la Americas Society, el presidente sostuvo que la democracia se debilita cuando los gobernantes intentan permanecer en el poder indefinidamente y planteó la necesidad de seguir defendiéndola en República Dominicana y en la región.
“Obtuvimos la mayor ventaja legislativa y pudimos cambiar la Constitución para facilitar la reelección, pero la cambiamos para protegerla, para que nadie pudiera cambiarla en sentido contrario”, dijo Abinader durante su discurso.
“La democracia se ve afectada cuando un presidente quiere permanecer en el poder indefinidamente y ese es mi mayor legado”, añadió.
El mandatario recibió la distinción en la sede histórica de la Americas Society, en 680 Park Avenue, en Manhattan, convirtiéndose en el primer mandatario dominicano en obtener este reconocimiento.
Durante la ceremonia, la organización destacó su liderazgo en el hemisferio, la estabilidad de República Dominicana y las iniciativas desarrolladas por el país en materia de gobernabilidad democrática, seguridad regional y estado de derecho.
También destacó el fortalecimiento de los límites constitucionales a la reelección y el papel que República Dominicana ha buscado jugar más allá de sus fronteras.
Economía, turismo y hambre
Abinader aprovechó su intervención para presentar indicadores sobre el desempeño económico y social de República Dominicana y proyectó un crecimiento económico del 4,5%.
Resaltó además que República Dominicana se convirtió en el sexto país de América Latina y el Caribe en alcanzar la categoría de hambre cero, según los parámetros de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
En materia de turismo, proyectó que el país superará los 12 millones de visitantes, volumen que, afirmó, ubica a República Dominicana entre los principales destinos turísticos de la región, solo detrás de México.
El presidente también utilizó las exportaciones como ejemplo de la diversificación que ha experimentado la economía dominicana.
Señaló que el país exporta alrededor de mil 200 millones de dólares en cigarrillos y destacó el peso que logran las zonas francas en actividades de mayor contenido tecnológico, particularmente la fabricación y exportación de dispositivos médicos.
«Somos una economía diversa», dijo.
Abinader sostuvo que República Dominicana también tiene una estrategia para el desarrollo de la inteligencia artificial y presentó al país como una economía abierta a la inversión privada.
“La República Dominicana es pronegocios, proempresas y proempleo porque no hay otra manera de desarrollar la economía”, afirmó.
El presidente defendió un modelo encaminado a la creación de riqueza y empleo como instrumento para mejorar las condiciones de vida de la población.
“Se distribuye la riqueza, no la pobreza”, afirmó.
Primer presidente dominicano reconocido
La Insignia de Oro de la Sociedad de las Américas ha sido otorgada a jefes de Estado elegidos democráticamente y durante las últimas décadas ha sido recibida por líderes de diferentes países del hemisferio.
Abinader es el primer presidente de República Dominicana en recibirlo.
Entre los aspectos considerados para otorgarle el reconocimiento, Americas Society destacó su liderazgo, los avances institucionales del país y las iniciativas dominicanas encaminadas a promover la gobernabilidad democrática, la seguridad regional y el Estado de derecho.
La organización también valoró las reformas encaminadas a fortalecer las restricciones constitucionales a la reelección presidencial.
Este aspecto coincidió con el punto al que Abinader le dio mayor importancia al hablar de su etapa como Presidente.
Pese a contar con mayoría suficiente en el Congreso para impulsar una reforma constitucional, explicó que optó por modificar la Carta Magna para establecer mayores obstáculos a cualquier intento futuro de alterar las reglas de la reelección.
Para Abinader, esta decisión debe formar parte central del legado institucional de su administración.
«Tenemos que seguir luchando por la democracia», afirmó.
Una mansión testigo de la historia
La ceremonia tuvo lugar en una de las residencias históricas de Park Avenue.
La mansión que actualmente alberga la Americas Society fue construida entre 1909 y 1911 y diseñada por el reconocido estudio de arquitectura McKim, Mead & White para el financiero Percy Rivington Pyne.
Posteriormente quedó en manos de la Unión Soviética y sirvió como sede de su misión ante las Naciones Unidas, convirtiéndose en punto de encuentro de algunas de las figuras políticas más importantes de la época durante la Guerra Fría.
Allí estuvo Nikita Khrushchev durante su histórica visita a Nueva York en 1960 para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas e incluso dio una conferencia de prensa desde uno de sus balcones.
La historia de la residencia también está ligada a las visitas de Fidel Castro a Nueva York durante esos años, aunque las referencias históricas disponibles no son concluyentes sobre si se alojó en la mansión.
Amenazada con demolición durante la década de 1960, la propiedad fue comprada por Margaret Rockefeller Strong para su conservación y posteriormente pasó a la Americas Society.
A más de un siglo de su construcción y después de haber sido escenario de importantes episodios de la historia política del hemisferio, la mansión acogió este miércoles la ceremonia en la que un presidente dominicano recibió por primera vez la Insignia de Oro de la Americas Society.


