Últimamente la actualización de ChatGPT ha permitido a sus usuarios generar imágenes inspiradas en moda de los 80lo cual rápidamente se ha vuelto viral en las redes sociales, donde miles de personas han compartido fotografías transformadas con ese estilo.
No es la primera vez que una tendencia de este tipo despierta el interés de millones de usuarios. Hace poco más de un año, ChatGPT también se convirtió en tendencia al permitir a los usuarios transformar fotografías reales inspirándose en el estilo artístico característico asociado al estudio de animación cofundado por el legendario cineasta japonés. Hayao Miyazaki.
Sin embargo, ESET advierte que sumarse a una tendencia por diversión puede tener consecuencias que van más allá de la imagen resultante. El uso de fotografías y otros datos personales en plataformas digitales implica compartir información que, dependiendo de las condiciones de cada servicio, podría ser almacenada, procesada o utilizada para otros fines.
Además, si una plataforma o sus sistemas de almacenamiento se ven comprometidos, la información podría quedar expuesta y utilizarse para cometer fraude, robo de identidad u otros delitos. Por ello, antes de subir una fotografía o cualquier otro dato personal, es importante saber qué información se solicita, cómo se utilizará y durante cuánto tiempo se conservará.
Exposición de datos biométricos
Los riesgos asociados con el uso de información biométrica no son hipotéticos. Un ejemplo es Vista clara de la IAuna empresa que desarrolló un motor de búsqueda de rostros basado en imágenes recopiladas de fuentes públicas como redes sociales, revistas digitales y blogs. La empresa ha enfrentado cuestionamientos, investigaciones y sanciones en diferentes países por sus prácticas de recolección y uso de datos personales.
Otro caso ocurrió en Australia. En mayo de 2024, Fuera de caja sufrió una brecha que expuso datos de reconocimiento facial y otra información personal de usuarios de 19 establecimientos, incluidos datos biométricos, licencias de conducir, firmas, direcciones, fechas de nacimiento y números de teléfono. «El funcionamiento de los modelos de IA depende principalmente del acceso a grandes volúmenes de datos con los que se entrenan y a partir de los cuales se utilizan. Muchos contienen información personal, sensible y confidencial. Estas fuentes pueden ser públicas, provenientes directamente de los usuarios, como es el caso de las tendencias de imágenes generadas con IA, de redes sociales y, más recientemente, de dispositivos IoT», explica Ramón Ureña, gerente de ESET República Dominicana.
A diferencia de una contraseña, los datos biométricos no pueden cambiar fácilmente si están comprometidos. Su exposición puede facilitar el robo de identidad, el fraude y otros abusos.
El riesgo oculto
El peligro de interactuar con herramientas de IA radica no solo en las filtraciones, sino en la falta de conocimiento sobre cómo se almacenan, protegen o utilizan los datos para entrenar nuevos modelos. Es recomendable evaluar la privacidad antes de sumarse a tendencias virales, verificar qué datos recopila la plataforma, cuánto tiempo los conserva y si los comparte con terceros. Confirmar medidas de protección para conocer más te invitamos a ingresar a https://www.welivesecurity.com/es/investigaciones/scarcruft-ataque-cadena-suministro-juegos-malware/.


