Santo Domingo.- Aunque Naco y Villa Consuelo tienen abismales diferencias económicas y sociales, han logrado cierta igualdad en el caos de sus calles, donde Pequeñas violaciones de las normas convierten el tráfico en una tortura.
Los estacionamiento paraleloPor ejemplo, Reducen a la mitad las calles ya estrechas, situación que empeora cuando son bidireccionales.
La microgestión del tráfico en el Gran Santo Domingo equivaldría a grandes túneles y vías elevadas sin necesidad de realizar grandes inversiones.
Parte del problema podría empezar a resolverse abordando situaciones mucho más pequeñas que se repiten miles de veces cada día.
Un vehículo estacionado en doble fila puede inutilizar uno de los carriles de una avenida. Un conductor que intenta girar a la izquierda desde un carril central puede detener una fila entera de tráfico durante varios segundos. Un autobús que recoge pasajeros fuera de una parada obliga a los vehículos que van detrás a cambiar bruscamente de carril.
En numerosas vías comerciales y residenciales del Distrito Nacional y Santo Domingo Este es común encontrar vehículos estacionados en doble fila, frente a establecimientos comerciales, centros educativos, restaurantes, bancos y otros negocios.
Una carretera diseñada para operar con dos carriles en cada carril puede terminar funcionando durante largos períodos con solo uno en cada carril y, a veces, solo uno para ambos carriles.
Si a pocos metros aparece otro vehículo detenido, una parada improvisada de transporte público o un camión realizando tareas de carga y descarga, La capacidad de circulación efectiva vuelve a reducirse.
No se ha producido ningún accidente ni la carretera ha sido cerrada formalmente. Sin embargo, se ha creado un cuello de botella.
Girar desde cualquier carril
Otros comportamientos cotidianos ocurren en las intersecciones.
Los conductores que circulan por el carril central o incluso por el carril derecho intentan girar a la izquierda, cruzando por delante de los que circulan correctamente.
La maniobra obliga a otros vehículos a frenar, bloquea momentáneamente carriles enteros y puede provocar Los coches se quedan atascados en medio de la intersección cuando cambia el semáforo.
En la avenida 27 de Febnrero con Defilló que es nuestro “pan de cada día”, con el agravante de que ocurre frente a los ojos de los agentes de la DIGESTET, quienes son llamados a hacer cumplir las normas.
Recientemente, en la avenida Leopoldo Navarro, un agente de la DIGESTET se dedicó a obligar a los conductores que se encontraban en el segundo carril y que intentaban girar a la izquierda a seguir recto.
Al principio se generó un pequeño atasco por personas que paraban a quejarse porque se aplicaban las normas, pero momentos después se notó una mejora sustancial en los fluidos. Al parecer esa fue una iniciativa individual y no una línea trazada porque desde que ese agente cambió de ubicación, las violaciones regresaron sin consecuencias.
A estas situaciones se suman las Rebasamiento indebido, cambios constantes de carril, motocicletas circulando entre vehículos, conductores que ocupan intersecciones sin espacio para cruzarlas, vehículos estacionados en lugares prohibidos y unidades de transporte público que se detienen en cualquier punto para subir o bajar pasajeros.
También hay vehículos en mal estado mecánico que se averían en vías de mucho tránsito y de inmediato se convierten en obstáculos.


