Santo Domingo.-A los candidatos presidenciales oficiales patrocinados por el actual presidente no siempre les ha ido bien.
La experiencia histórica es relevante en la advertencia de Luis Abinader de que asumirá la presidencia del Partido Revolucionario Moderno (PRM) con el propósito de no construir una candidatura presidencial ni patrocinar a quien lo suceda. Con excepción de la victoria de Danilo Medina y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en 2012, lograda con el apoyo del entonces presidente Leonel Fernández, a otros candidatos oficialistas favorecidos por sus gobernantes no les ha ido bien.
En varios casos, el patrocinio de Palacio Nacional terminó profundizando las divisiones internas de sus partidos, lo que finalmente contribuyó a la pérdida del poder. La experiencia sugiere que las mayores garantías de victoria para un candidato oficial no necesariamente descansan en la imposición del actual gobernante, sino en la capacidad de mantener unido al partido y en los resultados de una buena gestión gubernamental.
Danilo Gonzalo
El caso más reciente fue el apoyo brindado por Danilo Medina a Gonzalo Castillo para ganar la candidatura presidencial del PLD en 2019 y ser postulado en las elecciones de 2020.
Gracias al decidido apoyo del presidente, el entonces Ministro de Obras Públicas venció internamente a Leonel Fernández, tres veces Presidente de la República, por 26.694 votos; es decir, 911.324 votos (48,72%) contra 884.630 (47,29%).
Luego de estos resultados, el PLD quedó profundamente dividido y Leonel Fernández abandonó la organización para fundar la Fuerza del Pueblo.
En las elecciones del 5 de julio de 2020, Luis Abinader y el PRM ganaron con dos millones 154 mil 829 votos válidos, equivalente al 52.52% de los votos.
Los resultados podrían haber sido diferentes, sin la imposición de Gonzalo, ni la división del PLD.
Leonel danilo
Para las elecciones de 2000, el entonces presidente Leonel Fernández apoyó a Danilo Medina, quien se desempeñaba como ministro de la Presidencia, en las elecciones internas del PLD, en detrimento del entonces vicepresidente Jaime David Fernández Mirabal, considerado favorito en las encuestas.
En el congreso electoral de 1999 la votación se realizó por organizaciones de cuadros y Medina ganó con el 51,7% de los votos frente al 39,7% obtenido por Fernández Mirabal, para convertirse en el candidato presidencial del PLD.
Sin embargo, los resultados de las elecciones de 2000 fueron adversos para el partido gobernante. El PLD perdió ante Hipólito Mejía, candidato del PRD, quien obtuvo un millón 593 mil 231 votos (49,87%), contra 796 mil 923 (24,94%) de Medina. Las cosas se verían diferentes si Fernández Mirabal hubiera sido el candidato.
Balaguer-Peynado
Joaquín Balaguer fue Presidente de la República para las elecciones de 1996 y, al estar constitucionalmente impedido de ser reelegido, mantuvo una actitud relativamente distante ante las elecciones internas del Partido Reformista.
Sin embargo, no se opuso a la victoria de Jacinto Peynado, quien obtuvo cerca del 75% de los votos en las primarias de 1995.
En las elecciones de 1996, sin embargo, a Peynado y al Partido Reformista les fue muy mal: obtuvieron apenas 435.504 votos, equivalente al 14,99%, para ocupar el tercer lugar. Balaguer nunca participó en actos de campaña con Peynado, aunque sí realizó actividades proselitistas con Maribel Gassó.
Salvador Jorge Blanco y José F. Peña Gómez
Atrás. Salvador Jorge Blanco fue presidente de la República en el período 1982-1986 y, durante la convención del PRD de 1985, apoyó abiertamente a José Francisco Peña Gómez para frenar las aspiraciones del sector liderado por Jacobo Majluta.
Majluta terminó venciendo a Peña Gómez en una de las contiendas internas más amargas y controvertidas de la historia política dominicana, aunque se desconoce el número exacto de votos obtenidos por cada candidato.
Posteriormente, el PRD se dividió y Majluta perdió las elecciones de 1986 frente a Joaquín Balaguer y el Partido Reformista por una diferencia de 49.169 votos: Balaguer obtuvo 877.378 votos (41,53%), mientras que Majluta alcanzó 828.209 (39,20%). Si el PRD hubiera asistido unido, quizás Balaguer no hubiera regresado.


