SANTO DOMINGO.-La República Dominicana, como cualquier nación del mundo, puede verse sorprendida por la fuerza destructiva de un terremoto. Y dada la vibración de la tierra provocada por la liberación repentina de energía entre placas tectónicas, movimientos que se están produciendo con mucha regularidad en diferentes países, sólo queda hacer lo imprescindible para estar preparados ante un evento catastrófico y preservar la vida.
Leonardo Reyes Madera, director general de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), ha explicado en varias ocasiones que, aunque algunas naciones tienen estrictas normas de construcción, los sismos de alta intensidad siguen causando importantes daños materiales y enormes pérdidas económicas.
Asegura que República Dominicana no está preparada para un gran terremoto, pero tampoco el mundo entero, considerando que lo importante es trabajar en la prevención y reducir la vulnerabilidad de nuestras edificaciones.
Por eso, es importante armar una mochila de emergencia con lo esencial, conocer las rutas de evacuación y saber qué hacer antes, durante y después de un terremoto, lo que puede marcar la diferencia.
Indica que debe contener artículos que cubran las necesidades básicas en las primeras 72 horas posteriores al evento. La idea es tener a mano lo imprescindible para afrontar las primeras horas si se interrumpen servicios como luz, agua, comunicaciones o acceso a comercios.
Lo básico durante tres días.
Tener una mochila de emergencia con artículos de primera necesidad para al menos tres días te permite responder con mayor organización ante una situación que te obliga a salir de casa o interrumpe los servicios básicos. Tanto el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) como el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social instruyen a la población a preparar una mochila de emergencia y recomiendan contar con artículos de primera necesidad que les permitan sobrevivir al menos tres días.
cuando hay niños
Su contenido debe responder a las necesidades reales de quienes viven en el hogar. Si en la familia hay bebés, la preparación debe incluir sus necesidades particulares: leche en polvo, biberones, pañales, medicamentos, artículos de higiene y una muda de ropa. Los medicamentos que una persona usa regularmente también requieren planificación.
La Cruz Roja recomienda mantener accesibles los medicamentos y suministros médicos necesarios, así como mantener una lista de nombres y dosis. Cada familia es diferente. No existe una mochila idéntica para todos. Una persona que vive sola tendrá necesidades diferentes a las de una familia con niños pequeños, adultos mayores, personas con discapacidad, enfermedades que requieren medicación permanente o mascotas.
Incluso el peso importa. Una mochila cargada con tantos objetos que resulta difícil de transportar pierde parte de su utilidad en una evacuación.
Preparar, además, va mucho más allá de comprar objetos.
El COE cuenta con herramientas específicas para desarrollar un plan de emergencia familiar, crear un croquis de evacuación y establecer procedimientos para evacuar en caso de terremoto.
Una familia puede tener la mochila perfectamente equipada y aún no saber qué hacer si sus miembros se separan, cuál es la salida más segura o dónde reunirse más tarde.
Recomendación
—1— Alternativa
La tecnología suma un elemento práctico, y es que contar con una batería de respaldo o alguna alternativa para cargar el celular puede ayudar a mantener las comunicaciones cuando se interrumpe el servicio eléctrico.
—2— Lugar accesible
La ubicación de la mochila cuenta. Se debe mantener accesible y revisar periódicamente sus elementos para reponer alimentos y medicamentos.


