San José.- El Asamblea nacional (Parlamento) de Nicaraguadominado por el oficialismo, aprobó este martes en la primera legislatura, dos reformas necesarias, una reforma constitucional que excluye a los «traidores a la patria» de participar en cargos electivos y amplía el mandato presidencial a siete años.
La enmienda, aprobada a mano alzada por unanimidad durante una sesión extraordinaria celebrada en la ciudad de León (noroeste), establece en su artículo 47 que los «traidores a la patria» no pueden ser candidatos a cargos de elección popular ni ocupar cargos públicos, término que han aplicado a al menos 452 opositores o críticos desnacionalizados, entre ellos los escritores Sergio Ramírez y Gioconda Belli.
Tampoco «quienes ejerzan o hayan ejercido dirección, liderazgo, financiamiento, participación directa o indirecta, o cualquier tipo de vinculación con la planificación, preparación o ejecución de un intento de golpe de Estado o de un golpe de Estado consumado».
De qué se trata la reforma constitucional en Nicaragua
Asimismo, «quienes incurran o hayan incurrido en actos que menoscaben la independencia, la soberanía, la autodeterminación de Nicaragua, la seguridad y la paz, que insistan o promuevan la injerencia extranjera, soliciten intervención militar, se organicen con financiamiento del exterior, propongan, gestionen o apoyen bloqueos y sanciones económicas, comerciales o financieras contra el Estado de Nicaragua, sus instituciones y sus ciudadanos».
También quienes violen o hayan violado los principios fundamentales contemplados en la Constitución Política, según el texto.

Asimismo, las personas que incurran en las prohibiciones descritas no podrán integrar la junta directiva de ningún partido u organización política.
Esta nueva reforma constitucional impulsada por el copresidente daniel ortegaun exguerrillero sandinista de 80 años que gobierna el país desde 2007, deberá ser aprobado en dos legislaturas distintas, la actual y la próxima (9 de enero – 15 de diciembre de 2027) para entrar en vigor.
Ortega es el hombre que más tiempo ha estado en el poder en Nicaragua, con 30 años. Coordinó una Junta de Gobierno de 1979 a 1985, y presidió el país por primera vez de 1985 a 1990.
El octogenario exguerrillero regresó al poder en 2007 gracias a un acuerdo secreto que mantenía desde 1999 con el exjefe de Estado Arnoldo Alemán (1997-2002), que llevó a reformar la Constitución y bajar al 35% el mínimo para ganar las elecciones presidenciales.

«No habrá más elecciones»
La reforma parcial a la Constitución También establece que el período establecido para los cargos de elección popular será de siete años, el cual se aplicará a los copresidentes de la República, los diputados, los alcaldes, los magistrados judiciales y electorales, el fiscal general, el superintendente de bancos y el jefe del Ejército y la Policía.
El Parlamento de Nicaragua aprobó estas reformas después de que Ortega afirmara, el 19 de julio, que en su país «no volverá a haber elecciones».
Desde 2017, Ortega dirige el país con su esposa Rosario Murillo como copresidenta gracias a una reforma constitucional de 2025.
Nicaragua debía celebrar elecciones generales en noviembre de 2026, pero las enmiendas constitucionales ampliaron el mandato presidencial para que se programaran para noviembre de 2027.


