Para los tailandeses es habitual crecer escuchando historias de amigos y familiares sobre corrupción, rituales religiosos o casos de trata, una realidad menos aparente de la Tailandia turística que la serie de Netflix ‘La otra cara de la ley’ muestra ahora al público internacional, según explicó a Efe su director. Nottapon Boonprakob.
«Contamos historias de gente local a gente local: cómo nos sentimos, cómo vivimos nuestra vida diaria en Tailandia, viendo las noticias, escuchando las historias de nuestros amigos o familiares sobre lo oscura que es la sociedad a medida que crecemos. Creo que por eso es tan crudo para una audiencia internacional. Porque Tailandia es un lugar oscuro», dijo Boonprakob.
Tailandia, un país conocido fuera de sus fronteras por sus playas de aguas cristalinas, sus majestuosos templos, su rica gastronomía y el ritmo frenético de su capital, esconde un «lado oscuro», según el cineasta, que suele pasar desapercibido para los visitantes.
La idea de este drama judicial, un género poco explotado en el país, surge tras siete años de investigación que ha permitido a sus creadores combinar múltiples casos reales -como tiroteos durante funerales o en mercados o el robo de cadáveres de bebés para convertirlos en amuletos- para contar una sola historia: la de los abogados. Mek y Jittri.
Mek es una joven abogada acusada de un crimen brutal que no cometió y Jittri se convierte en su incansable abogada defensora, capaz de aprovechar los vacíos legales del sistema judicial tailandés para beneficiar a sus clientes.
A pesar del empeño de sus creadores por exponer honestamente esta otra cara tailandesa, la preocupación por cómo sería recibida por los diferentes colectivos representados en la producción, como autoridades, políticos o jueces, estuvo presente durante todo el proceso.
“Hubo mucha preocupación mientras escribíamos el guión, durante la preproducción y también durante el rodaje” por la acogida que tendría la serie al tocar temas delicados de los que no se habla abiertamente en este país del mundo. Sudeste Asiático y que no sean denunciados abiertamente a través de libros o producciones audiovisuales.
En Tailandia existen leyes que regulan los contenidos audiovisuales que se pueden emitir en el país y los que no, aunque de momento no afecta a los desarrollados por plataformas como Netflix, algo que se pretende abordar con una nueva ley.
La llegada de Netflix al proyecto
Después de cinco años de espera y rechazos por parte de productoras nacionales que no se atrevían a desarrollar esta historia, Netflix decidió lanzarse a ello, lo que lo hizo más fácil. «enormemente» todo el proceso posterior.
“Netflix tiene la fuerza necesaria para experimentar con cualquier tipo de proyecto que pueda estar al límite, como éste”, explicó su director.
Añadió que, a diferencia de otras empresas en las que hay «muchas partes involucradas en la toma de decisiones» y que deben valorar si la historia puede «suponer un riesgo para su negocio o no», en Netflix las decisiones las toma un pequeño grupo de personas.
«En el caso de Netflix, es sólo Netflix quien toma la decisión. Es sólo un pequeño grupo de personas el que da luz verde y creo que eso ayuda a liberar las posibilidades de un proyecto arriesgado como este», añadió Boonprakob, que anteriormente había trabajado con la plataforma como director de la serie ‘Mad Unicorn’.
Trabajar con Netflix también les ha dado la oportunidad de acercar su realidad a una audiencia global al formar parte del amplio catálogo de la plataforma de streaming, teniendo que competir con los éxito de otras producciones asiáticascomo los coreanos, que han ganado un papel dominante en los últimos años, consolidándose entre los más vistos de la plataforma.
Menos conocidas por el público internacional, las injusticias que retrata la serie sobre Tailandia resuenan más entre los habitantes del país asiático, con comentarios de apoyo en las redes sociales desde el estreno de la serie.
Para Boonprakob, ese es el resultado de una historia contada con honestidad y con la esperanza de que “encontrarán las lagunas y tratarán de solucionarlas”.


