Santo Domingo.- El psiquiatra José Miguel Gómez advirtió este viernes que la reforma policial no logrará sus objetivos si los cambios legales y administrativos no van acompañados de una transformación en el comportamiento, las actitudes y la salud mental de los agentes.
Gómez sostuvo que la Policía Nacional necesita trabajar aspectos psicológicos vinculados al manejo de conflictos, la regulación emocional, la empatía y la proporcionalidad en el uso de la fuerza, considerando que estos elementos son determinantes en la relación entre agentes y ciudadanos.
“Se ha invertido mucho en uniformes, en tecnología, se ha invertido mucho en modificación, pero la reforma no ha logrado desmantelar el sistema de creencias, la revisión de actitudes, pensamientos y comportamientos de los policías”, afirmó el especialista durante una entrevista.
El planteamiento del psiquiatra se produjo antes de que el Senado aprobara modificaciones a la Ley Orgánica de la Policía Nacional número 590-16, cambios que incluyen nuevas disposiciones sobre la carrera policial, requisitos de ascenso, capacitación, régimen disciplinario y organización institucional.

Entre las modificaciones aprobadas, se establecen tiempos mínimos de servicio para avanzar dentro de la carrera policial. En la escala intermedia, los grados de cabo segundo, cabo primero y sargento deberán permanecer en cada categoría durante cinco años como requisito para optar al ascenso al grado superior.
La reforma también establece que para ciertos ascensos serán necesarios cursos de capacitación obligatorios a través del Instituto de Educación Superior Policial (IPES), con el objetivo de fortalecer la profesionalización de los integrantes de la institución.
salud mental
Gómez señaló, al ser entrevistado en CDN, que la preparación de los policías no puede centrarse sólo en tácticas operativas, sino que debe incluir herramientas psicológicas para responder a situaciones tensas.
«No se trata sólo de armas y tecnología, se trata de entrenar a los agentes de policía en el control emocional», dijo.
El psiquiatra explicó que un agente sometido a escenarios de alto conflicto necesita desarrollar habilidades para evaluar riesgos, controlar impulsos y medir las consecuencias de sus decisiones.
“Si no desmontas el sistema de creencias de un chico de 20 o 22 años que ingresó a la Policía, no trabajas la parte emocional de las habilidades y habilidades para manejar la asertividad y el conflicto, y le das un arma de fuego, tendrás mayores indicadores de que ese individuo puede usar el arma porque no maneja el conflicto social”, dijo.
El fenómeno de la capa
Dentro de sus planteamientos sobre la transformación policial, Gómez llamó la atención sobre la necesidad de estudiar el comportamiento de los cabos dentro de la institución, al ser un rango con funciones operativas y de contacto directo con la ciudadanía.
“Se debe estudiar el fenómeno corporal”, afirmó el especialista, señalando que la Policía debe identificar “los estresores psicosociales que manejan los corporales” para desarrollar programas de prevención.
Gómez explicó que muchos agentes en las filas iniciales provienen de sectores con limitaciones económicas, educativas y sociales, y que para algunos ingresar a la Policía representa una oportunidad de estabilidad y movilidad social.
«Los policías son una expresión psicosocial de República Dominicana. Los soldados rasos, los cabos, los sargentos, desde teniente para abajo, son una expresión psicosocial de esta sociedad», expresó.
«Muchos vienen de la exclusión social, vienen de una educación de mala calidad y de falta de desarrollo social. Ingresar a la Policía es parte de buscar movilidad social, de buscar una oportunidad de desarrollo», agregó.
El psiquiatra aclaró que el origen social de un agente no determina su conducta, pero sostuvo que la institución debe tomar en cuenta la historia personal y las condiciones de formación de sus integrantes para diseñar mejores programas de preparación.
En su opinión, los jóvenes policías necesitan apoyo en áreas como el manejo de la ira, la comunicación asertiva, la resolución de conflictos y la empatía social.
Reforma busca profesionalizar la institución
Las modificaciones aprobadas por el Senado a la Ley Orgánica de la Policía Nacional también contemplan cambios en los procesos de promoción, requisitos académicos, régimen de pensiones y normas disciplinarias.
La aprobación de estos cambios reabre el debate sobre los alcances de la reforma policial y la necesidad de combinar la modernización institucional con una transformación cultural dentro de la Policía Nacional.
Para Gómez, la clave es que la reforma no sólo cambia las regulaciones, sino también la forma en que los agentes interpretan la autoridad y responden a los conflictos sociales.



