DUBAI, Emiratos Árabes Unidos.- Agencias.-
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump amenazó ayer lunes con una destrucción generalizada de los recursos energéticos de Irán y otras infraestructuras vitales, incluidas plantas desalinizadoras que suministran agua potable, si no se llega “pronto” a un acuerdo para poner fin a la guerra.
Mientras tanto, Teherán atacó una importante planta de agua y electricidad en Kuwait, y una refinería de petróleo en Israel fue atacada. Israel y Estados Unidos lanzaron una nueva ola de ataques contra Irán, mientras la guerra se intensifica sin un final a la vista.
La nueva amenaza de Trump llegó en una publicación en las redes sociales. Comentarios anteriores en una entrevista con el Financial Times sugirieron que las tropas estadounidenses podrían tomar el centro de exportación de petróleo de la isla iraní de Kharg. En repetidas ocasiones ha afirmado que está logrando avances diplomáticos (aunque Teherán niega haber negociado directamente) al tiempo que intensifica sus amenazas y envía miles de tropas estadounidenses más a Medio Oriente.
Trump dijo al New York Post que Estados Unidos está negociando con el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf. El ex comandante de la Guardia Revolucionaria, que ha provocado a Estados Unidos en las redes sociales, desestimó las conversaciones facilitadas por Pakistán como una tapadera para los últimos despliegues de tropas estadounidenses.
Trump dijo que «se han logrado grandes avances» en las conversaciones con Irán para poner fin a las operaciones militares. Pero señaló con enojo que si no se llega a un acuerdo “pronto” y si el estratégico Estrecho de Ormuz no se reabre de inmediato, Estados Unidos ampliaría su ofensiva “aniquilando por completo” las centrales eléctricas, los pozos petroleros, la isla Kharg y posiblemente incluso las plantas desalinizadoras.
Los aliados.-
Los aliados de Estados Unidos en el Golfo Pérsico, encabezados por Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, están instando al presidente Donald Trump a continuar la guerra contra Irán, argumentando que Teherán no ha sido suficientemente debilitado por la campaña de bombardeos.


