EDITORIAL.- Dajabón, provincia en la frontera entre República Dominicana y Haití, enfrenta una serie de problemas estructurales que van mucho más allá de los titulares sensacionalistas.
Esto señaló el sacerdote jesuita Osvaldo Concepción, director del Centro Montalvodurante una entrevista en la que destacó la desconexión entre las necesidades reales de la población y las prioridades mediáticas y políticas.
Problemas estructurales en la frontera
Concepción destacó que mientras los debates nacionales se centran en temas polarizantes como el canal fronterizo o las migraciones, los habitantes de Dajabón lidian con problemas críticos como:
Hospitales sin terminar: Desde hace años se construyen dos centros hospitalarios, lo que deja a la población con un acceso limitado a los servicios de salud.
Robos de ganado: Los ganaderos de la región se enfrentan a pérdidas constantes, lo que amenaza su principal medio de subsistencia.
Trata de personas: Según el director del Centro Montalvo, la complicidad de algunos miembros de las Fuerzas Armadas facilita actividades ilícitas como el tráfico de personas y mercancías.
Minería: una amenaza silenciosa
Concepción alertó sobre los planes de una minera canadiense, Unigol, de operar en la provincia. Según el sacerdote, este proyecto podría afectar gravemente tres ríos binacionales y el río Artibonito, fuente vital para la isla. Además, señaló que el 90% de la comunidad local se opone al proyecto, calificando a la minería como «un motor de desarrollo insostenible» que genera más daños que beneficios.
Críticas a los medios y la narrativa política
El sacerdote cuestionó la cobertura mediática de la región, que califica de «amarillista» y centrada en conflictos superficiales que no reflejan las prioridades de los habitantes. «Se ignoran los problemas que realmente afectan la vida de la gente en la frontera», dijo.
Un llamado a las autoridades
Concepción instó a las autoridades a priorizar las inversiones en infraestructura y servicios básicos, proteger el medio ambiente y promover el comercio fronterizo equilibrado. Destacó que Dajabón y Haití son socios comerciales claves, y que fortalecer este vínculo es esencial para la estabilidad económica de ambos países.
El sacerdote concluyó con un llamado a un enfoque más humano y sostenible en la gestión de las cuestiones fronterizas, destacando la necesidad de diálogo y cooperación para abordar los desafíos compartidos de la isla.


