Santo Domingo.— Como si las fuertes lluvias fueran un motivo de celebración, jóvenes de distintos sectores del Gran Santo Domingo desafían las inclemencias del tiempo y salen a las calles a participar en fiestas improvisadas conocidas como teteos, ignorando los llamados de las autoridades a actuar con precaución ante condiciones climáticas adversas.
La práctica, que cobró especial relevancia durante la pandemia de COVID-19, cuando las autoridades impusieron restricciones de movilidad y toques de queda para frenar la propagación del virus, vuelve a llamar la atención durante los episodios de fuertes lluvias, cuando se insta a la población a mantenerse informada y adoptar medidas preventivas.
Este martes, usuarios de redes sociales informaron sobre la realización de estos encuentros en sectores como Villa Mella, en Santo Domingo Norte, y Maquiteria, El Almirante y Katanga, en Santo Domingo Este, donde jóvenes se congregaron en las calles al ritmo de música reproducida a través de equipos de sonido de alta potencia, conocidos popularmente como quitipós. En algunos de estos encuentros también se informó del uso de narguile.
Las reuniones se desarrollaron mientras el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) mantenía en alerta amarilla al Gran Santo Domingo y al Distrito Nacional por las lluvias asociadas a una vaguada que afecta el territorio nacional.
El Instituto Dominicano de Meteorología (INDOMET) informó que prevalece un panorama mayormente nublado en gran parte del país, con aguaceros localmente fuertes, tormentas eléctricas y ráfagas de viento, condiciones que se prolongarían hasta altas horas de la noche.
El escenario meteorológico aumenta la preocupación por la exposición de las personas a inundaciones urbanas, crecidas de ríos, arroyos y barrancos, así como por las dificultades que puedan surgir para desplazarse con seguridad.
Pese a las advertencias, informes de fiestas callejeras resaltan la dificultad de promover una cultura de prevención ante fenómenos atmosféricos que pueden cambiar las condiciones en cuestión de minutos.
enfermedades respiratorias
A los riesgos meteorológicos se suman los avisos sanitarios. El ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, alertó sobre las enfermedades que pueden incrementarse tras las lluvias, entre ellas enfermedades respiratorias, leptospirosis y las transmitidas por vectores.
Las autoridades también resaltaron la importancia de la vacunación contra la influenza, especialmente entre las personas más vulnerables, y señalaron la disponibilidad de más de 400.000 dosis de esta vacuna.
En este contexto, la aglomeración durante las pruebas también plantea preocupaciones preventivas, porque el contacto estrecho entre personas puede facilitar la transmisión de virus respiratorios, incluida la gripe, cuando hay personas infectadas.
Aunque no hay datos que permitan atribuir directamente un aumento de contagios a estas fiestas, las autoridades sanitarias insisten en la importancia de adoptar medidas de protección y prestar atención a las recomendaciones oficiales.
De reuniones familiares a teteos
Si bien las reuniones durante los aguaceros son parte de las costumbres de muchos barrios dominicanos, las formas de compartir han sufrido transformaciones con el tiempo.
Para las generaciones anteriores, las lluvias representaban una oportunidad para reunirse con familiares, amigos o vecinos, preparar chocolate caliente acompañado de pan sobao, hacer té de jengibre y canela o cocinar un sancocho para compartir mientras pasaba el mal tiempo.
En muchos hogares estas actividades se organizaban a través de la conocida sierra, un aporte colectivo de dinero para comprar ingredientes y preparar la comida entre varias personas.
Fueron encuentros enfocados a la convivencia, la conversación y el disfrute de la compañía durante las horas de lluvia.
En cambio, los teteos contemporáneos se manifiestan en fiestas improvisadas en la vía pública, con música alta, equipos de sonido de alta potencia y concentraciones de gente que, en determinadas circunstancias, pueden causar molestias a los vecinos o dificultades para la circulación.
Más allá de las diferencias generacionales, estas prácticas invitan a reflexionar sobre el respeto a las reglas, la convivencia comunitaria y la responsabilidad individual ante las advertencias de las autoridades, especialmente cuando las condiciones climáticas representan un riesgo para la población.
12 demarcaciones en alerta amarilla
Según el boletín difundido este martes por el COE, un total de 12 distritos se encontraban bajo alerta amarilla: Gran Santo Domingo, Distrito Nacional, Pedernales, Barahona, Bahoruco, Independencia, Azua, Peravia, San Cristóbal, San José de Ocoa, Monte Plata y San Juan.
Mientras tanto, otras 11 provincias permanecieron en alerta verde: Elías Piña, Dajabón, Sánchez Ramírez, Monseñor Nouel, La Vega, San Pedro de Macorís, Hato Mayor, La Altagracia, El Seibo, La Romana y Samaná.
INDOMET pronosticó aguaceros localmente fuertes, acompañados de tormentas eléctricas y ráfagas de viento, principalmente en Elías Piña, Independencia, Pedernales, Bahoruco, San Juan, Barahona, Azua, Peravia, San José de Ocoa, San Cristóbal, Monseñor Nouel, La Vega, Espaillat, Duarte, Sánchez Ramírez, Monte Plata, El Seibo, San Pedro de Macorís, Hato Mayor, La Altagracia y Gran Santo Domingo. Las lluvias continuarían hasta bien entrada la noche.
Ante estas condiciones, las autoridades instan a la población a mantenerse atenta a los boletines oficiales, evitar zonas vulnerables a inundaciones y seguir las recomendaciones de los organismos de emergencia.
Si bien para algunos los aguaceros representan una oportunidad para salir a disfrutar de las calles, las alertas meteorológicas nos recuerdan la importancia de actuar con prudencia y responsabilidad para proteger la vida, la salud y la seguridad colectiva.


