Rafael tocó tierra anoche en el occidente de Cuba con vientos de hasta 185 kilómetros que provocó el corte de energía.
Las cifras oficiales estiman que más de 50.000 personas tuvieron que ser evacuadas de las localidades costeras. En La Habana, capital de dos millones de habitantes, se han producido lluvias que han dejado las calles desiertas.
«Aquí no hay un alma», dijo a la AFP Marisol Valle, una mujer de 63 años, mientras intentaba llevarse algunos muebles antes de que el agua llegara a su casa cerca del mar, en Guanimar, un pueblo pesquero a unos 70 kilómetros de distancia. de La Habana.

El diario oficial Granma informó que fueron suspendidas «las operaciones aéreas» en la región occidental del país, medida que incluye los aeropuertos de La Habana y el famoso balneario de Varadero, en la vecina provincia de Matanzas.
Asimismo, las clases fueron interrumpidas en varias provincias. En La Habana y otras localidades del occidente cubano también se detuvo el servicio público de transporte de pasajeros.
Según el Instituto Meteorológico de Cuba y el Centro Nacional de Huracanes, Rafael traerá marejadas ciclónicas a la costa centro-sur y oeste de la nación caribeña el jueves con posibles inundaciones costeras de moderadas a fuertes.
Actualmente la isla sigue sin suministro eléctrico. Cabe recordar que este poderoso huracán de categoría 3 azotó Cuba apenas dos semanas después del paso de la mortal tormenta Óscar.
Se espera que el huracán cruce la isla y salga hacia el Golfo de México donde comenzará a perder fuerza.


