Santo Domingo.-El ámbar gris es un producto de origen animal que pocos conocen, tan valorado como el oro puro, a diferencia del ámbar dominicano, de procedencia vegetal, que se convierte en piezas de joyería que proyectan ‘glamour’ y elegancia.
En el argot popular se le conoce como ‘vómito de ballena’, y puede valer miles de dólares en el mercado internacional, pero encontrarlo en la playa no equivale a tener una pieza confirmada ni permiso para venderlo como cualquier objeto.
“El ámbar gris no es el ámbar común que se hizo popular en República Dominicana a raíz de la película Parque Jurásico; este es de origen animal asociado al sistema digestivo del cachalote (Physeter macrocephalus)”, explicó el biólogo marino Omar Shamir Reynoso, director técnico del Acuario Nacional y funcionario de la Autoridad Nacional de Asuntos Marítimos (ANAMAR).

El investigador de mamíferos marinos en el país precisa que se trata de una sustancia cerosa, de olor muy fuerte y particular, que se forma en el estómago de estos mamíferos marinos como resultado de una secreción que envuelve restos duros e indigeribles como los picos de los calamares que la especie desecha para proteger sus paredes intestinales.
Históricamente, esta especie de resina ha sido muy codiciada por la industria de la perfumería, que la utiliza para fijar y prolongar fragancias, de ahí su alto valor en el mercado mundial.
flota en el mar
«Puede aparecer flotando en el mar o depositado en las playas. En los últimos años hemos recibido llamadas de personas que creen haber encontrado una pieza y esperan obtener por ella una suma importante, a veces superior a la que ganarían con un premio de lotería», afirma Omar Shamir.
En el país no existe una industria de perfumería desarrollada ni un laboratorio que realice los análisis necesarios para estudiar la composición de la muestra y su relación con los procesos digestivos del cachalote, lo que hace muy difícil confirmar que el producto es auténtico.
Para evaluar una pieza se consideran el color, la textura, el olor y la forma. Estos factores influyen en su calidad y, por tanto, en el precio que podría alcanzar en el mercado internacional.

Se han detectado casos de materiales que no corresponden al ámbar gris: mezclas de cera con restos de peces y otros organismos marinos que no necesariamente están asociados a la dieta del cachalote.
Las personas han sido víctimas de estafas cuando intentan subcontratar este tipo de productos.
En países donde su comercialización es legal, la referencia para el ámbar gris de buena calidad ronda los 30 dólares americanos el gramo.
Sin embargo, no es un producto estandarizado y su calidad varía considerablemente.
El precio final depende de la evaluación de cada pieza, la cantidad ofrecida, su contenido de humedad y las condiciones del mercado en ese momento, según Omar Shamir.
Recomendaciones
Señaló que si alguien encuentra una sustancia parecida al ámbar gris en las costas criollas, se recomienda fotografiarla, registrar el lugar del hallazgo y reportarlo al Ministerio del Medio Ambiente antes de manipularlo o intentar venderlo.
En República Dominicana es necesario distinguir entre vender una sustancia que se encuentra naturalmente y comercializar partes de una ballena protegida.
En todo caso, estas operaciones están sujetas a la aprobación del Ministerio de Medio Ambiente. Hay portales de Internet que orientan a los usuarios sobre si un hallazgo puede ser valioso, pero sus calificaciones no reemplazan una identificación confirmada.
cachalote
— lo que dice la ley
El cachalote está protegido globalmente por instrumentos como el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres y el Anexo II del Protocolo SPAW del Caribe.


