spot_img
30.5 C
Santo Domingo
jueves, octubre 8, 2026
spot_img

El “mote” o “alias”: ¿Por qué en los barrios dominicanos tiene más peso que el nombre de pila?

Deberías Leer

Loyda Peña

En el Registro Civil de la República Dominicanalos ciudadanos se registran con nombres comunes como Juan, Pedro, Bryan, Kelvin o José, pero en los sectores más vulnerables, la verdadera identidad de muchos emerge por obra y gracia del ingenio vecinal.

En las esquinas y callejones, detrás de las “motas” o “apodos” con los que se sustituye el primer nombre del documento de identidad, no sólo hay una historia con la ley, sino también una radiografía del folklore urbano. Es allí donde un defecto físico, una habilidad cotidiana o una capacidad de evasión se convierten en un bautismo inquebrantable para la vida.

Este fenómeno quedó evidenciado recientemente cuando la Policía Nacional reportó la cifra récord de 195 presuntos delincuentes que decidieron entregarse voluntariamente ante la presión de los operativos y el asedio de la Dirección Central de Investigaciones (DICRIM).

El desfile de “alias” que iban desde lo temible hasta lo absurdo llamó la atención, copando titulares en medios y redes sociales que se hicieron eco de la información.

Asimismo, el “alias” en el ambiente criminal dominicano no es un simple capricho de amigos, sino una marca que revela el supuesto comportamiento, físico, hábitos o estatus que quien lo porta busca proyectar en las calles.

ALIAS CONDUCTUALES

Agrupa «apodos» que buscan inculcar el respeto a la fuerza, delimitar territorio o, simplemente, dejar clara la especialidad criminal del individuo. Quien tiene uno de estos “alias” busca que su sola mención sirva de advertencia.

Por ejemplo, “Droga”, con la que se identifica a Bryan Ernesto Prensa, está directamente vinculada al negocio ilícito o al consumo que mueve la esquina.

Su caso se convirtió en uno de los más virales del grupo de los 195, luego de perpetrar un robo a mano armada en el sector Villa María del Distrito Nacional. Al verse acorralado y con su video difundido en todas las redes sociales, prefirió entregarse a las autoridades y evitar que le aplicaran el “29”.

PASTO: ¿Quién fue «Ranger», el delincuente asesinado por la Policía Nacional?

“Yon el Sicario”, alias de José Alberto Alcántara Vargas, parece una tarjeta de presentación letal que lo define como el “ejecutor” de una estructura. Es un título que el portador suele utilizar para intimidar a bandas rivales antes de que la presión de la Policía le obligue a deponer las armas. Está acusado de doble homicidio en el sector Buenos Aires de Herrera.

“El Malo” es un apodo que apela a conductas antisociales y con el que se conoce a Kelvin Fermín Sierra, haciendo honor a su historia en Las Terrenas, donde, según la Policía, era buscado activamente por múltiples órdenes de aprehensión debido a los constantes robos y robos en residencias de la zona.

¿Por qué en los barrios dominicanos tiene más peso que el nombre de pila?Creado con Géminis

“Maneo”, apodo con el que se conoce a Yeicol Carmona Martínez, está relacionado con la astucia, la agilidad y las habilidades callejeras para evadir a los rivales o a la propia autoridad, hasta que el bloqueo policial hizo que se rindiera, acompañado de su madre y un pastor evangélico. Se le acusa de presunta tentativa de homicidio y agresión con arma de fuego.

“La Bolanta”. Así se conoce a Daurys de los Santos Aguirre, muy ligado al mundo de los motores y la velocidad. Se le atribuye presunta coautoría en doble homicidio agravado.

“Cebastián” es un nombre mal escrito para identificar a Manuel Ezequiel Lebrón Mariano en los archivos policiales de Barahona. Se le acusa de reincidencia en múltiples hechos delictivos, robo a mano armada y tentativa de homicidio.

LA PARADOJA CON “CEBASTIANO”

Acudió con su sobrino de 18 años, Yorman Manuel Pérez, y su abogado a la Fiscalía y a la comisaría de Barahona para entregarse por temor a ser baleado en uno de los «intercambios» de disparos, pero en el cuartel se negaron a recibirlo bajo el argumento de que debían entregar de primera mano las armas de fuego que presuntamente poseían.

Ante esta situación, viajaron a la capital y se personaron en la sede principal de la Policía, donde fueron puestos bajo arresto formal.

- Advertisement -spot_img

Otros Artículos

- Advertisement -spot_img

Últimas Noticias