Santo Domingo.-Hacer una ‘puesta a punto’ de la casa antes de Navidad supone renovar inteligentemente y trabajar la máxima del equilibrio ambiental, primando la funcionalidad, el orden y la pureza visual, en interiores diáfanos y limpios.
Según Danilo Mejía, interiorista y life coach, es “mirar la casa antes de decorarla y resolver pequeñas cosas que pueden hacer que funcione y se sienta mejor. No necesariamente implica remodelar: puede ser mover un mueble, mejorar una lámpara, corregir una pared, cambiar textiles o reorganizar un área que lleva mucho tiempo pendiente”. Explícale que antes de pensar cuánto agregar, vale la pena preguntarse: ¿qué necesita realmente esta casa para ser mejor? Muchas veces no se trata de hacer más, sino de ordenar, corregir y afinar lo que ya tenemos.
Dice que la llegada de la Navidad suele marcar el inicio de una transformación temporal en los hogares: luces, guirnaldas, ramas de pino, cintas, adornos y otros elementos comienzan a ocupar mesas, pasillos, paredes y distintos rincones de la casa. Sin embargo, antes de sacar las cajas de adornos de años anteriores, hay un paso que puede determinar el resultado final: ordenar y limpiar.

El experto destaca que la decoración no debe utilizarse para ocultar el desorden; por el contrario, cuando un espacio está cargado de objetos, nuevos elementos pueden hacer aún más evidente esa sensación. “Antes de añadir conviene editar: organizar, limpiar y quitar lo que sobra”, explica Mejía, quien cree que este proceso permite identificar más claramente lo que realmente necesita cada espacio.
Borrar antes de agregar
Entre las zonas que más objetos acumulan se encuentran el recibidor, las consolas y las mesas de café o de comedor, donde suelen permanecer llaves, cargadores, correspondencia y otros elementos cotidianos. Mejía recomienda revisar lo que realmente aporta o se necesita, especialmente antes de las vacaciones, cuando la llegada de invitados, regalos y mobiliario adicional requiere mantener despejadas las áreas de circulación.
Antes de colocar los adornos navideños, también conviene comprobar el estado de las paredes, muebles y superficies, y corregir manchas, humedad, pintura deteriorada, tiradores flojos o lámparas defectuosas.
Asimismo, es recomendable definir cómo se fijarán las decoraciones para evitar daños. La premisa es sencilla: reparar primero y decorar después. Sacar decoraciones de años anteriores también puede servir para depurar lo acumulado.
Mejía recomienda evaluar cada pieza según su estado, utilidad, sabor actual y valor especial, para decidir qué conservar, reparar, donar o tirar. No todo tiene por qué quedarse simplemente porque fue adquirido en el pasado: algunas piezas conservan un significado especial y otras pueden dar paso a nuevas etapas.

Una vez realizada la selección, conviene definir una línea estética antes de incorporar nuevos elementos. Más que elegir una temática rígida, la recomendación es establecer una combinación de colores, materiales y ambiente general que aporte coherencia a la decoración y ayude a evitar compras innecesarias.
Los elementos naturales, como ramas de pino, fibras, cintas y otras texturas, pueden aportar carácter navideño sin sobrecargar los espacios. La clave está en la proporción y elegir piezas con suficiente presencia.
Decoración
— Funcionalidad
@danilomejiaa afirma que la estética no debe desplazar la funcionalidad, cada material debe ayudar a que la decoración respire, evitando la sensación de que cada rincón debe estar decorado.


