Que sólo 19 mil usuarios, de un parque vehicular de casi cuatro millones de motocicletas, estén registrados en el INTRANT con licencia de conducir terminará siendo otra anécdota que servirá para ilustrar el desorden en el que opera el tránsito vehicular en República Dominicana, del cual los motociclistas se encuentran entre los principales responsables, lo que los convierte también, a modo de consecuencia, en sus principales víctimas mortales: durante 2025, casi dos mil murieron en las vías a consecuencia de accidentes.
Y si lo dije así fue porque el nuevo director del INTRANT, el general retirado Juan Manuel Méndez, parece estar muy consciente de las dimensiones y complejidad del problema cuya solución ha puesto en sus manos el presidente Luis Abinader, lo que simplemente significa que habrá tareas mucho más urgentes que emprender que entregar licencias de conducir a más de tres millones de automovilistas que se sienten muy cómodos sin ese documento.
La sincronización de la red semafórica del Gran Santo Domingo, por ejemplo, que permitiría una mayor fluidez en el tráfico rodado y ahorraría tiempo en los desplazamientos, especialmente el tiempo perdido en los malditos atascos, nuestro dolor de cabeza diario y para el que no parece haber solución, al menos en el horizonte inmediato, como dejó claro el exdirector del COE durante su participación, esta semana, en el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio. Por eso, al final de la reunión, el mensaje fue bastante claro: el caos es demasiado grande y los recursos de que dispone el funcionario para afrontarlo son limitados.
Pero cuando llegan estas soluciones, el mejor aporte de otros conductores de vehículos, que también son parte del problema, para ayudar al general Méndez a cumplir con éxito la tarea que le ha sido asignada es respetar la Ley de Tránsito, que su irresponsable indolencia ha convertido en letra muerta.


