Santo Domingo.- El presidente del Instituto Duartiano, Wilson Gómez Ramírez, afirmó que en algunas escuelas de la zona fronteriza la presencia de estudiantes haitianos llega hasta el 70% de la matrícula, mientras que en otros centros ronda el 40%.
El ex juez de la Corte Constitucional citó a El Seibo y sus comunidades rurales, Higüey, Hato Mayor y el municipio de San José de los Llanos entre las localidades con importante presencia de niños y jóvenes de origen haitiano.
Entrevistado por el periodista Federico Méndez, en el programa Esferas de Poder, que se transmite los domingos de 8:00 a 9:00 de la mañana, por RNN Canal 27, sostuvo que esta realidad no se limita a las comunidades fronterizas o semifronterizas, sino que también se registra significativamente en la región Oriente del país.
Asimismo, expresó preocupación por el tratamiento que, a su juicio, las autoridades dan a los símbolos y emblemas patrios en los centros educativos.
En ese sentido, instó a las autoridades educativas a reforzar la formación cívica, el conocimiento de la historia nacional y el respeto al Himno, bandera y escudo dominicanos para todos los estudiantes, sin distinción de origen.
Gómez Ramírez afirmó que República Dominicana ha hecho importantes aportes a favor de Haití y su población. En consecuencia, insistió en que la solución a la crisis no puede recaer exclusivamente en el país, sino que requiere de una respuesta coordinada, sostenida y efectiva de la comunidad internacional.
Indicó que hay una tendencia a no prestar la debida atención al simbolismo patrio y puso como ejemplo el Escudo Nacional.
Consideró que el presidente Luis Abinader ha saludado el reclamo de distintos sectores para que la comunidad internacional asuma un papel más activo ante la crisis en Haití.
Sostuvo que organismos como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de Estados Americanos (OEA) deben prestar mayor atención a la situación haitiana y asumir las responsabilidades que les corresponden a nivel global y regional.
Reconoció que el presidente dominicano ha mantenido una posición firme y adecuada en los escenarios internacionales.
Sin embargo, afirmó que ese discurso debe estar en consonancia con la política migratoria interna, a través de un proceso de repatriación “enfático, permanente y sin escalas”, en el marco de la legislación y el respeto a los derechos fundamentales.
Advirtió que la presencia de extranjeros con estatus migratorio irregular representa una presión importante sobre el presupuesto nacional, principalmente en áreas como educación, salud y seguridad fronteriza.
Indicó que las autoridades dominicanas mantienen a miembros de las Fuerzas Armadas desplegados a lo largo de toda la línea fronteriza, con operativos de vigilancia por tierra, mar y aire. En su opinión, este dispositivo supone importantes gastos en personal, equipamiento, logística y mantenimiento.


