Santo Domingo.– Un medicamento puede estar disponible en otros países, haber sido aprobado por las principales agencias regulatorias del mundo e incluso tener un proceso acelerado para obtener su registro en República Dominicana.
Pero para el paciente dominicano, el verdadero viaje puede ser mucho más largo: casi seis años antes de acceder a un Terapia innovadora.
Ésa es una de las principales conclusiones del Indicador FIFARMA Patient WAIT 2026 (Waiting to Access Innovative Therapies), un estudio elaborado por la Federación Latinoamericana de la Industria Farmacéutica (FIFARMA), en colaboración con IQVIA, que analiza el acceso a medicamentos innovadores en diez países latinoamericanos.
En el caso dominicano, el estudio registra 71 meses período de carencia, equivalente a cinco años y 11 meses. A partir de ese período, 37metrosEstos corresponden al proceso de aprobación y otros 34 meses acceso.
La cifra cobra mayor relevancia cuando se observa que República Dominicana cuenta con mecanismos regulatorios que buscan acelerar precisamente la primera parte de ese recorrido.

La Federación Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma) destaca el mecanismo conocido como reliance, mediante el cual las autoridades pueden tomar en consideración evaluaciones y decisiones de agencias reguladoras de referencia, como la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA) y organismos internacionales.
Según Fedefarma, este mecanismo permite aprobar ciertos registros de medicamentos en aproximadamente 10 dias.
Pero entre un medicamento que obtiene su autorización sanitaria y uno que realmente puede ser recibido por un paciente hay una diferencia enorme.
Diez días para determinados procesos de registro versus 71 meses para completar el camino de acceso.
El problema no acaba con los seguros
La espera se produce en un país donde la mayoría de la población tiene algún mecanismo de seguro, pero donde todavía existe una importante presión económica sobre los hogares cuando necesitan atención y medicamentos.

Los resultados de ENHOGAR-MICS 2025, realizado por la Oficina Nacional de Estadística con el apoyo de UNICEF, indican que 74,5% de la población declaró tener seguro médico.
La encuesta también identifica brechas de seguro entre ciertos grupos de edad y condiciones sociales.
Sin embargo, la cobertura no significa necesariamente que cualquier medicamento innovador esté incluido en el plan de protección del paciente.
Precisamente este punto es el que ayuda a explicar el indicador WAIT: una cosa es estar asegurado y otra tener acceso a la medicación específica que requiere una enfermedad.
La presión también se refleja directamente en los bolsillos.
La Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL), al presentar datos de la Encuesta Nacional de Salud 2022 (ENSA 2022) del Banco Central, informó que los hogares dominicanos gastaron en promedio RD$4,208 mensuales en bienes y servicios de salud, monto equivalente al 18,3% del ingreso medio de esas viviendas, calculado en RD$22,977.

En un año, el gasto de los hogares en bienes y servicios de salud ascendió a aproximadamente RD$181,428 millonesequivalente al 2,9% del producto interno bruto, según esa medición.
Y dentro de ese gasto hay un claro protagonista: los medicamentos.
Productos farmacéuticos representados 55,3% del gasto de los hogares en bienes y servicios de salud, unos RD$100,270 millones, según SISALRIL.
Los datos ayudan a medir lo que puede significar para una familia que una terapia innovadora no esté cubierta o disponible: el problema ya no es sólo un problema de salud y también puede convertirse en una carga económica.
Casi seis años enfrentando una enfermedad
Para Fernando Vizquerra, director ejecutivo de Fedefarma, el retraso tiene consecuencias directas sobre los pacientes.
La espera prolongada puede retrasar el inicio del tratamiento y favorecer la progresión o empeoramiento de una enfermedad, especialmente en personas con afecciones crónicas donde la intervención temprana es decisiva.
El problema alcanza diferentes ámbitos terapéuticos.

WAIT 2026 analizó medicamentos innovadores dirigidos a oncología, enfermedades raras, enfermedades inmunológicas e inflamatorias, sistema nervioso central y enfermedades cardiometabólicas.
En oncología, la espera dominicana llega 78 mesesmientras que las terapias cardiometabólicas registran 67 meses. Los medicamentos para la inflamación y la inmunología duran hasta 65 meses; los del sistema nervioso central, durante 64 meses, y los de enfermedades raras, durante 63 meses.
Es decir, la espera no es igual para todas las enfermedades, pero en todos los ámbitos analizados se mantiene durante varios años.
La innovación avanza más rápido que el acceso
El estudio analizó 447 sustancias activas aprobado entre 2014 y 2025 por la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA) o la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), considerado representativo de más del 80% de los nuevos medicamentos aprobados en todo el mundo.
El informe muestra así una paradoja: mientras la industria farmacéutica sigue desarrollando nuevas terapias, los sistemas sanitarios se enfrentan a dificultades para incorporarlas con la misma velocidad.
Para FIFARMA, reducir esta brecha requiere decisiones basadas en evidencia, voluntad política y coordinación entre los diferentes actores del sistema.
El desafío no es sólo acelerar el registro.
La pregunta que queda después de esos 10 días es mucho más compleja: ¿cuánto tiempo tendrá que esperar la persona que necesita ese medicamento para recibirlo?
En República Dominicana la respuesta que ofrece WAIT 2026 es contundente: 71 meses de término medio.
Casi seis años entre innovación y paciente.


