El reciente acuerdo petrolero anunciado por Donald Trump con Venezuela ha generado un intenso debate sobre sus implicaciones económicas y políticas. Según el economista Alejandro Grisanti Capriles, el pacto otorga acceso a un tercio de las reservas de crudo venezolano a una sola empresa, lo que representa una peligrosa concentración de poder y un retroceso en términos de institucionalidad.
Grisanti destacó que el acuerdo fue firmado con un gobierno no electo, tras la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026, lo que demuestra la fragilidad democrática del país. “La falta de transparencia y la ausencia de contrapesos institucionales convierten este acuerdo en un riesgo para la estabilidad política y económica de Venezuela”, advirtió.
El experto también se refirió al impacto del terremoto que destruyó más del 50% de las edificaciones en un estado costero clave. Aunque las áreas productivas no se vieron tan afectadas, la tragedia pone a prueba la resiliencia de la economía venezolana, que aún proyecta crecimientos positivos para 2026 y 2027.
El doctor en economía Alejandro Grisanti revela la alarmante falta de transparencia detrás del mayor acuerdo petrolero de la historia entre el gobierno de Donald Trump y la frágil gestión de transición de Venezuela. Grisanti denuncia el peligro inminente de entregar 17 campos estratégicos y 65 mil millones de barriles de petróleo crudo –un tercio de las reservas del país– a una sola corporación y a un solo individuo que terminará con el poder absoluto de destituir y reemplazar a los presidentes a voluntad. Asimismo, expone el devastador panorama de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y el catastrófico terremoto que destruyó el 50% de las edificaciones del central estado costero, afectando su principal puerto y aeropuerto.
A nivel regional, Grisanti destacó la fortaleza de República Dominicana, con un crecimiento superior al 4% a pesar de la incertidumbre global. Sin embargo, recomendó ajustar la meta de inflación hacia niveles más bajos, similares a los de Perú o Colombia, para consolidar la estabilidad macroeconómica.
El panorama internacional también es preocupante: Estados Unidos se enfrenta a un déficit fiscal cercano al 7% del PIB, acompañado de una radicalización política y una fuga masiva de oro desde Europa hacia su territorio. Este fenómeno, según Grisanti, amenaza la estabilidad del dólar y encarece el financiamiento para países emergentes como República Dominicana.
Finalmente, el economista alertó sobre la apreciación del peso dominicano frente al dólar. Aunque beneficia al consumidor al reducir la inflación, encarece el turismo y hace que las exportaciones sean menos competitivas. Propuso una política cambiaria que estimule la producción y fortalezca la capacidad exportadora del país.


