SANTO DOMINGO.- En Bruselas, una dominicana volvió a convertirse este sábado en la reina de los 400 metros planos. A miles de kilómetros de distancia, en Vietnam, otra dominicana recibió la corona de Miss Mundo.
Días antes, la selección nacional de baloncesto había derrotado a Brasil en casa y aplastado a Chile en Santo Domingo, mientras un equipo de fuerzas especiales regresaba al país tras vencer a militares de élite de otras 16 naciones.
La República Dominicana atraviesa una inusual racha de triunfos internacionales.
Los escenarios son tan diferentes como una pista de atletismo en Bélgica, un certamen de belleza en Vietnam, una cancha de baloncesto, una competición militar en Paraguay y, semanas antes, los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Pero todas tienen una cosa en común: en cada una de ellas la bandera dominicana terminó entre las protagonistas y, en varios casos, en lo más alto.
Dos coronas dominicanas en un mismo día
Este sábado 5 de septiembre se produjo posiblemente la expresión más llamativa de ese momento.
Joherry Mola, de 24 años, fue coronada Miss Mundo 2026 en Nha Trang, Vietnam, ganando un certamen que reunió a representantes de 111 países.
La victoria también tiene una dimensión histórica. República Dominicana no ganaba Miss Mundo desde 1982, por lo que tuvieron que pasar 44 años para que una dominicana volviera a recibir la corona. Es apenas el segundo título del país en la historia del certamen.
Mientras Mola colocó a República Dominicana en el centro de la atención internacional desde Asia, Marileidy Paulino hizo prácticamente lo mismo en Europa.
La campeona olímpica ganó este sábado en Bruselas la final de la Liga Diamante de 400 metros con 48,64 segundos, recuperando el trono que había perdido en 2025.
Con la victoria, Paulino consiguió su cuarto título de la Liga Diamante, luego de haber conquistado las ediciones de 2022, 2023 y 2024.
Y no fue una victoria más.
Los 48.64 segundos también representaron un nuevo récord para la cita de Bruselas y confirmaron una vez más al dominicano entre la élite absoluta del atletismo mundial.
En cuestión de horas, República Dominicana podría lucir dos coronas internacionales completamente diferentes: Miss Mundo y la Liga Diamante.
El baloncesto también vive su momento
La racha había comenzado días antes cuando la selección dominicana de baloncesto venía de completar una ventana prácticamente perfecta camino al Mundial FIBA Qatar 2027.
Primero, logró una de sus victorias internacionales más significativas de los últimos tiempos al derrotar a Brasil 94-90 como visitante el pasado 27 de agosto.
El resultado tuvo una dimensión especial porque terminó con el brasileño invicto en las eliminatorias. Jean Montero y Andrés Féliz se combinaron para anotar 54 puntos. (Baloncesto FIBA)
Cuatro días después llegó otra manifestación.
República Dominicana derrotó a Chile 101-66 en Santo Domingo y elevó su récord a 6-2 en las eliminatorias mundialistas.
Los resultados colocan al país en una posición privilegiada en la carrera por uno de los siete boletos que le corresponden al América para Qatar 2027.
Pero también dejan la señal de que el baloncesto dominicano está logrando resultados importantes mientras atraviesa un relevo generacional.
Andrés Féliz, Jean Montero, David Jones y Richard Bautista han asumido responsabilidades que durante años recayeron en otras figuras de la selección.
Los militares también ganaron
La sucesión de victorias tiene otro componente aún más insólito porque trasciende el deporte.
Un equipo de fuerzas especiales de República Dominicana acaba de conquistar por primera vez Fuerza Comando 2026, celebrado en Paraguay.
Participaron unidades militares de élite de 17 países, sometidas a pruebas diseñadas para medir capacidades físicas, técnicas, tácticas y mentales.
Al finalizar las pruebas, República Dominicana se quedó con el primer lugar.
Nunca antes un equipo dominicano había ganado esta competencia internacional.
De esta manera, en pocas semanas el país pasó de festejar a sus deportistas a recibir como campeones a integrantes de sus Fuerzas Armadas.
Los Juegos habían dado la primera señal
La secuencia actual tiene un precedente inmediato.
Entre julio y agosto, República Dominicana vivió una de las mayores concentraciones de éxitos deportivos de su historia durante los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
El país logró en estos Juegos su mayor cosecha histórica de medallas, pero quizás más importante fue el surgimiento y consolidación de una generación de deportistas capaces de proyectarse a escenarios superiores.
Marileidy Paulino ganó luego los 400 metros bajo la lluvia; Liranyi Alonso emergió como una de las grandes figuras de la delegación; Las Reinas del Caribe prolongaron su dominio regional y distintas disciplinas aportaron actuaciones que llevaron al país a niveles históricos.
Parecía el momento culminante de un verano deportivo excepcional.
Pero, un mes después, las victorias siguen llegando.
Una dominicana es Miss Mundo.
Otro vuelve a ser campeón de la Liga Diamante.
La selección de baloncesto viene de derrotar a Brasil en suelo brasileño y golear a Chile mientras avanza hacia su objetivo de regresar al Mundial.
Y un equipo de fuerzas especiales dominicanas acaba de superar a unidades militares de élite de 16 países para ganar Fuerza Comando por primera vez.
Todo esto ocurre apenas unas semanas después de que Santo Domingo 2026 arrojara la mayor cosecha dominicana en la historia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
La acumulación de resultados empieza a producir una sensación diferente.
La República Dominicana está viviendo uno de esos raros períodos en los que las buenas noticias parecen llegar en cadena.


