Él potencial deportivo de la republica dominicanadado el tamaño, población y nivel de desarrollo, en comparación con México, Colombia y Venezuela, es bastante bueno. Las primeras generaciones de nuestros deportistas de alto rendimiento estuvieron integradas por niñas y niños de los pueblos comunes, los bateyes y los barrios de nuestras ciudades. La gran mayoría comenzó sin instalaciones, en las calles, parcelas y sabanas, “a mano”, con medios rudimentarios, artesanales. Y, sin embargo, de ellos surgieron figuras estelares del deporte, ¡en todas las disciplinas!
En las últimas décadas hemos logrado avances significativos en la formación de ese potencial humano y el desarrollo de la infraestructura deportiva, que debemos cuidar.
Para potenciar aún más este valioso capital humano, es necesario prestar atención al albergue olímpico en la ampliación La Fe y a los centros de entrenamiento, para que reciban una mejor orientación y gestión. Repensar la filosofía y el rumbo que se debe dar a estas entidades para que cumplan su rol, sin estar sujetos a eventualidades.
Él albergue olímpico No debe estar sujeto a los caprichos de funcionarios o dirigentes que sólo ven en ello una oportunidad de negocio y fuente de empleo para sus familiares y canchanchanes, como ocurrió cuando el anterior ministro francisco camachollevándose consigo malos asesores, despojó al COD de la administración para gestionar libremente ese organismo y el presupuesto asignado.
De acuerdo con lo establecido en los estatutos del COD (artículo 42.5), le corresponde la dirección y administración del albergue. Si esta situación de desposesión continúa, propongo que, en cambio, con carácter provisional, hasta que concluya el actual ciclo olímpico, se proceda a la creación de un Consejo Gestor compuesto por cinco asesores del Miderec, el COD, las federaciones (libremente elegidas), la Asociación de escritores deportivos y un quinto designado por la Contraloría General. Debe regirse por un reglamento general que regule el nombramiento del administrador, el régimen de designación del personal, la supervisión general, así como los controles de ingresos y gastos. Además, deberá regular el uso de las instalaciones y alojamientos, para evitar que sean utilizados indebidamente.
Jurídicamente, el derecho a la propiedad debe ser preservado por el Estado, debidamente representado, de conformidad con lo dispuesto en la Constitución y las leyes. Ningún mecenazgo ni ningún artificio que perjudique su naturaleza de bien público.
Mis reflexiones y propuestas sólo apuntan a lograr una buena preparación y una participación exitosa en “Lima 2027” y “Los Ángeles 2028”.


