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martes, septiembre 1, 2026
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“Hay momentos que escucho su voz decirme que no deje de buscarlo”: la tortura de 4 años sin el niño Luis Ángel

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Mueses Merilenny

Fraila Méndez conserva en su memoria la voz de ñoñita, las ocurrencias y hasta la ropa que vestía su hijo de seis años cuando desapareció.

Hay momentos en los que escucho su voz diciéndome que no deje de buscarlo”..

Con el alma destrozada, Fraila Méndez cuenta al diario HOY cómo ha sido vivir desde 2022 sin saber dónde está su hijo, Luis Ángel González Méndez, quien tenía seis años cuando desapareció.

“Solo le digo en voz alta: hijo mío, espérame, aguanta un poco más”, dice.

Han pasado más de cuatro años desde aquel día y, mientras espera que avance la justicia, Fraila se aferra a los recuerdos de su pequeño.

Recordemos que Luis Ángel era gemelo, que jugaba mucho y que disfrutaba observando animales pequeños. “Las abejas, hasta que le picaron, no la dejaban en paz”, recuerda entre los detalles que guarda sobre su hijo.

Luis Ángel con su hermano

También recuerda que le gustaba usar cosas de adultos. Pero, sobre todo, recuerda su voz.

“Recuerdo todoespecialmente su voz tontacuando me dijo: ‘Mi May, tengo frío’, ‘No quiero bañarme’, ‘Me gusta esa avena que me hiciste’; sus grandes ojos y me mira con ternura”, Él relata con tristeza.

Luis Ángel cumplirá 11 años en noviembre.

Fraila también recuerda lo que vestía el día de su desaparición: una polo verde claro y un pantalón corto.

“Confío en Dios, lo encontraré”

La ausencia de su hijo también aparece en sus sueños.

Luis Ángel con su hermano

“He soñado en varias ocasiones que lo encuentro, o que estoy en los juzgados y lo llevan de la mano, que ya lo encontraron. Siempre sueño que lo encuentro, y confío en Dios, lo voy a encontrar”, dice entre sollozos.

Su esperanza convive con una espera que, asegura, no ha terminado.

¿Cómo desapareció?

Fraila asegura que Luis Ángel fue secuestrado el 6 de febrero de 2022 y señala directamente como responsable a su expareja, Anderson Daniel Pérez González.

Afirma que la desaparición se produjo en medio de los conflictos que ambos tuvieron luego de terminar su relación y ella iniciar una nueva relación.

Luis Ángel con su hermano

“Me dijo que me iba a pegar donde más me duele porque dañé su mundo”.recordar.

Méndez dice que ella y Anderson tienen un hijo en común, Daniel, y que, tras su separación, él se llevó al niño porque ella trabajaba.

El día de la desaparición, según su versión, Anderson fue a la casa a dejar a Daniel. Luis Ángel y otros niños estaban afuera jugando con una tablet.

Este documento es una de las pruebas de las pericias que indican que la llamada que hicieron solicitando el rescate provino de la residencia de Anderson.

“Fue a la casa y les dio 10 pesos a todos los niños, menos a Luis Ángel, para aprovechar que todos iban de compras y llevarse a Luis Ángel”, sostiene.

La madre afirma que una cámara de un colmado capturó el momento en que Luis Ángel sube al vehículo.

«Se ve entrando por la puerta trasera. Se lo llevó. Todavía niega que no haya sido él», dice.

Las amenazas que, según su madre, precedieron a la desaparición

Fraila también relata que, antes de la desaparición, ya existían amenazas.

«Me había dicho que iba a hacer una locura el mismo día de la desaparición de mi hijo, que ya llevaba una cadena de amenazas. Dijo que iba a cometer una noticia, que iba a ser noticia», relata.

Según explica, intentó contactar con Anderson porque estaba con Daniel, el hijo que ambos tienen en común.

“Lo que me vino a la mente fue que podría quitarse la vida delante de Daniel”, dice.

“Hay momentos en que escucho su voz diciéndome que no deje de buscarlo”: la tortura de 4 años sin el niño Luis Ángel

Méndez dice que Anderson le dijo que estaba en el balneario María de Neyba, pero cuando llegó al lugar no lo encontró.

Posteriormente, señala, le sugirió encontrarse con ella en un lugar conocido como “Batey 3”, pero su cuñado le recomendó no ir porque, según él, era un lugar solitario.

Luego le propuso reunirse con él en el sindicato Tamayo.

“Bajó un poco la ventanilla del auto sólo para preguntarme si iba a subir, pero le dije que no y aceleró”, relata.

En ese momento, afirma que pudo ver a Daniel recostado en el asiento delantero del vehículo.

Al regresar a la casa ya había comenzado la búsqueda de Luis Ángel.

“Cuando llegamos a casa ya estaban buscando a mi hijo. Mi hermana me dijo: ‘Mira, a Ángel no lo encontramos’”.

El llamado al rescate

Fraila también sostiene que el 24 de febrero de 2022 recibieron una llamada exigiendo 2 millones de pesos para el rescate del niño.

Llaman pidiendo rescate por el niño Luis Ángel

Según él, los investigadores determinaron que la llamada provino de la residencia de Anderson y del número de teléfono de su novia de entonces, Joanni Méndez.

La madre también cuestiona la versión que, según ella, ambos ofrecieron sobre cómo se conocieron.

Señala que Anderson y Joanni dijeron que se conocieron durante el proceso, pero asegura que hay un peritaje que indica lo contrario y que registra una llamada entre ellos el día antes de la desaparición de Luis Ángel.

También afirma que Anderson ha dicho que estuvo en su casa dos veces, mientras que, según un reporte de cámara que ella menciona, fue ocho veces.

“A mi hermano me lo robaron”

Entre las pruebas que tiene Fraila también está la entrevista realizada a Daniel, su otro hijo, a través de la Cámara Gesell.

“Hay momentos en que escucho su voz diciéndome que no deje de buscarlo”: la tortura de 4 años sin el niño Luis Ángel

Según él, cuando le preguntaron por su hermano, Daniel respondió: “A mi hermano, se lo robaron”.

Y cuando le preguntaron quién, asegura que respondió sin dudarlo: «Mi padre». “Se lo llevó en un coche”, añadió, según el relato de su madre.

en la corte

Méndez sostiene que el caso permanece abierto y actualmente se encuentra en una nueva etapa judicial, luego de que los imputados fueran liberados.

«Estamos en el nivel de un juicio de fondo, de una apelación, porque fueron liberados. Supuestamente, el presidente del Colegio Barahona dijo que las pruebas no eran suficientes y fueron liberados. Entonces, el Ministerio Público y los abogados apelaron la decisión y se ordenó un nuevo juicio porque comprobaron que violaron el debido proceso», explica.

Según su relato, la primera audiencia estaba fijada para el 1 de febrero de 2025, pero ha sido reprogramada varias veces porque, afirma, “siempre pasa algo”.

Este informe forma parte de una serie de relatos con motivo del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, que se conmemora cada 30 de agosto.

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