Naciones Unidas. EFE.
El jefe de la Oficina Integrada de la ONU en Haití (Binuh), Carlos Ruiz Massieu, llamó ayer a «romper el ciclo de impunidad» de la violencia en Haití y castigar a quienes financian a las pandillas.
«Los perpetradores del ataque en Kenscoff, así como aquellos que financian y facilitan la violencia de las pandillas, deben rendir cuentas», dijo Ruiz Massieu en una sesión del Consejo de Seguridad convocada con urgencia.
La sesión fue solicitada tras el ataque perpetrado por bandas criminales entre el 23 y 24 de agosto en la comuna de Kenscoff, al sureste de Puerto Príncipe, la capital, que dejó decenas de muertos.
«Este asalto se cobró la vida de al menos 47 personas, entre ellas tres niños y dos niñas, dejó decenas de secuestrados y muchos otros heridos, y provocó más desplazamientos y sufrimiento», afirmó el representante, que compareció por videoconferencia.
Ruiz Massieu advirtió que el nuevo repunte de ataques de pandillas ha dejado más de 1.400 muertos y 600 heridos, sólo entre abril y junio de 2026.
Esta semana la ONU actualizó las cifras que dejó la violencia, en los primeros seis meses del año, con al menos 3.050 y 1.401 heridos. «Enfatizó la necesidad urgente e irremplazable de fortalecer el apoyo de seguridad internacional para Haití».


