Editorial internacional.- EFE
La central nuclear iraní de Bushehr fue objeto este viernes de un tercer ataque por parte de Estados Unidos e Israel, pese a las condenas de estos bombardeos por parte de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) y Rusia. Las investigaciones preliminares indican que el proyectil no causó víctimas ni daños materiales o técnicos en las distintas partes de la central nuclear, según la agencia oficial iraní Fars.
Las autoridades iraníes denunciaron que «atacar instalaciones nucleares pacíficas constituye una clara violación de las normas internacionales» y que estos ataques podrían «amenazar gravemente la seguridad de la región».
Por su parte, la OIEA informó en su cuenta X que fue informada por Irán de un nuevo ataque en Bushehr, el tercer incidente de este tipo en diez días.
La agencia indicó que, según Irán, no se han reportado daños al reactor en funcionamiento ni fugas de radiación, y que la planta se encuentra en condiciones normales.
El director general de la OIEA, Rafael Grossi, volvió a expresar su profunda preocupación por la actividad militar en las proximidades de la central nuclear y advirtió sobre «un grave incidente radiológico si el reactor resultase dañado».
Estrecho de Ormuz.-
Por otro lado, la Guardia Revolucionaria iraní volvió a afirmar que el estrecho de Ormuz permanece cerrado y advirtió que cualquier buque que cruce esta ruta «enfrentará graves consecuencias».


