Santo Domingo.-La escena fue mágica. Afuera, una Nueva York lluviosa y fría; En el interior, un público fiel que, cartel en mano, esperaba ansioso en el Lehman Center for the Performing Arts, en el Bronx, al merenguero Eddy Herrera.
El artista dominicano regresó a los escenarios americanos en una noche especial, marcada no sólo por sus éxitos, sino por la presencia de su familia entre el público: sus hermanos, su esposa y sus hijas.
Desde su ingreso, Herrera dejó en claro por qué sigue siendo uno de los grandes del merengue. Con una impecable apariencia interpretó “Péame tu vice”, vestido con pantalón negro y chaqueta roja, reafirmando su imagen de galán.

Agradeció el apoyo del público para lograr un sold out, algo que pocos exponentes del género logran actualmente.
Durante el show repasó sus grandes éxitos combinándolos con temas de su disco en rancheras. Sin embargo, uno de los momentos más emotivos de la noche llegó cuando invitó al escenario a su hija Nathalia Herrera para cantar con él.

tu hija
“Hoy tengo el placer de cantar con alguien que amo y que me enorgullece mucho: mi hija”, dijo visiblemente emocionado.
Padre e hija interpretaron “Dormímos juntos”, y luego la joven continuó con una canción de Karol G, provocando el aplauso del público. “Estoy tan feliz, esa es mi hija”, repitió Herrera, orgullosa.
El concierto, titulado “Una Noche con Eddy Herrera”, mantuvo un ritmo dinámico con cambios de vestuario y una energía constante que conectó con el público.

merengue
Temas como “Recuerda”, “Ahora soy yo”, “Carolina”, “Demasiado romantica”, “Un idiota” y “La Última vez” marcaron la primera parte del repertorio.
Como invitados subió al escenario El Blachy, quien interpretó “El Jardinero”, y al llamado del público dos temas de su autoría. Cuando El Canario subió al escenario sacó a relucir su característica energía salsera, elevando la intensidad del espectáculo.

Nostálgico
En medio de la nostalgia, el artista agradeció: “Ustedes son tan mi gente, tan especiales personas”.
El contacto con sus seguidores fue constante: besos, abrazos, cantos al oído y flores que demostraban cariño mutuo.
Herrera recordó que hace 36 años formó su orquesta, iniciando un camino que lo ha consolidado como una de las figuras más respetadas del merengue.
Su estilo elegante y su cercanía con el público le han valido el reconocimiento como “el caballero del merengue”.
El cierre llegó con “Tú estar ajena”, poniendo fin a una noche memorable.
«Estoy sumamente feliz y agradecido. Que Dios los bendiga», dijo al despedirse. El espectáculo fue producido por Raposo Eventos y dirigido artísticamente por Claudio de la Cruz.
Luego del concierto, la artista compartió con amigos, fans y miembros de la prensa. Parecía emocionado, sobre todo por haber vivido un momento tan significativo en el escenario junto a su hija.
Artista
– Familia
A su lado, su esposa Martha supervisó cada detalle, mientras su familia lo rodeaba de cariño, reafirmando una decisión que marcó su vida: en 1990, Eddy Herrera decidió iniciar su propio proyecto musical luego de separarse de Wilfrido Vargas.


