SANTO DOMINGO.- El Gobierno reconoció póstumamente al periodista Orlando Martínez Howley con la Orden al Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, en el grado de Caballero, en el aniversario 51 de su asesinato, ocurrido el 17 de marzo de 1975.
Al encabezar el evento, realizado en el Salón de Embajadores de Palacio Nacional, el presidente Luis Abinader aseguró este miércoles que el trabajo del periodista fortalece la democracia.
«A los periodistas de nuestro país: su trabajo es esencial para la democracia. Este gobierno reconoce, respeta y defiende el papel fundamental que desempeñan», dijo el jefe de Estado.
Agregó que el asesinato de Orlando Martínez «no fue sólo un crimen contra un hombre. Fue un intento de silenciar una idea; un ataque a la libertad; una herida abierta en la conciencia nacional. Fue una pluma firme en medio del silencio impuesto. Fue, en esencia, un hombre que entendió que el periodismo no es una profesión cómoda, sino un compromiso profundo con la dignidad humana y las libertades públicas».
La condecoración fue otorgada mediante decreto 161-26, leído por el consultor jurídico del Poder Ejecutivo, Dr. Jorge Subero Isa.
Señaló que, con esta Orden Duarte, Sánchez y Mella, la República le dice claro: “tu voz no fue en vano”.
El presidente afirmó que Orlando Martínez fue una conciencia crítica en tiempos en los que pensar libremente tenía consecuencias.
Indicó que, desde espacios de gran influencia como la revista Ahora, que dirigió, y su columna “Microscopio” en el diario El Nacional, desarrolló una labor periodística con real impacto en la vida pública nacional.
“Un país que honra a sus hombres íntegros es un país digno, valiente y orgulloso, que decide no volver atrás”, dijo el presidente, al tiempo que destacó que Orlando Martínez ocupa sin duda un lugar de honor en la historia del periodismo dominicano.
Abinader afirmó que fue una de las voces más lúcidas de su generación, en un momento particularmente difícil para el libre ejercicio de la expresión.
«No fue un periodista más: examinó con rigor, agudeza y sentido ético los grandes temas de su tiempo. Su escritura no se guió por la complacencia o el cálculo, sino por la profunda convicción de que el periodismo debe servir para iluminar la conciencia ciudadana.»
Dijo que ejerció el periodismo en los años más difíciles de la historia reciente, cuando la libertad de expresión era limitada y el miedo buscaba convertirse en norma. Orlando eligió otro camino: el de la valentía, la coherencia y la responsabilidad con su pueblo.
“Hoy el Estado dominicano da un paso de justicia histórica al otorgarle, de manera póstuma, la Orden Duarte, Sánchez y Mella, la más alta distinción que puede recibir un ciudadano”, afirmó.
Destacó que este es un acto de profundo reconocimiento y una afirmación de que su vida, su ejemplo y su sacrificio son parte esencial de lo mejor de la nación.


