Un escenario de abandono, insalubre y frustración es lo que viven los residentes del residencial Juan Rafael, en el municipio de Santo Domingo Norte, porque la instalación de alcantarillado funciona por la corporación de las alcantarillas y alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) paralizado durante más que un año, dejando a un año completo, el clima, los materiales, los materiales.
La comunidad denuncia que, desde que comenzó el trabajo en el sistema de drenaje sanitario, no solo no se ha visto ningún progreso, sino que la detención ha causado un deterioro alarmante en el medio ambiente.
La ruta principal de ese residencial es prácticamente intransitable para los peatones, los conductores y los vehículos de recolección de basura, lo que agrava aún más la crisis que se experimenta en ese entorno.
«El hedor es insoportable, aquí no puede caminar en silencio. Llueve y todo esto se convierte en un lodazal. Los camiones de recolección no pueden hacer su trabajo y la basura acumula, trayendo plagas y afectando el medio ambiente», Juan Encarnacia, uno de los residentes que ha documentado la deterioración del área.
Encarnacia indicó que la situación también representa un riesgo para los conductores y transeúntes, ya que las tuberías abandonadas ocupan gran parte de la acera, lo que obliga a las personas a caminar por la calle. A esto se agrega la presencia de aguas estancadas, restos de materiales de construcción y ratas que han invadido el área.
Celeste Capellán, otro vecino afectado, advirtió que los más vulnerables son los niños. «Los pequeños no pueden salir a jugar o recrear para la contaminación, ya que estarían expuestos a enfermedades cercanas a esas aguas sucias, rodeados de mosquitos y ratones. Todos estamos expuestos a enfermedades, y el CAASD no responde. No es justo que una comunidad tenga que vivir en estas condiciones para un trabajo mal manejado», dijo.
Los residentes dicen que han presentado múltiples quejas a través de llamadas, redes sociales y visitas al Ayuntamiento, pero hasta la fecha no han recibido ninguna respuesta formal o explicación sobre cuándo se reanudará el trabajo o por qué fueron arrestados. «Nos sentimos completamente abandonados por las autoridades», dijeron.



La parálisis del trabajo y el pobre estado del medio ambiente, aseguran, afectan la imagen y el valor de las propiedades, así como el desarrollo de los nuevos proyectos de vivienda que se construyen en los alrededores.
Los habitantes del residencial Juan Rafael, cuyo acceso es el acceso a Jacobo Majluta Aza, hacen una llamada urgente al Director del CAASD, Felipe Antonio Suberví Hernández (Fellito) y al Central Gobierno para intervenir el área, reactivar las obras y restaurar la limpieza y la salud en su comunidad.


